UNA SOCIEDAD ENFERMA
enero 18, 2011 por Ricardo Puentes Melo
Escrito en La(s) Categoria(s) General, Opinión, Rafael Gómez Martínez
UNA SOCIEDAD ENFERMA
Por Rafael Gómez Martínez
Según RCN Radio, la Policía Nacional informó que en lo que va corrido del año 2011 han capturado a 120 miembros de bandas criminales. Si a eso le sumamos los más de 2.500.000 procesos judiciales que se encuentran pendientes, me doy cuenta de que el problema no es de la Justicia como tal, sino de la sociedad colombiana, que se encuentra enferma.
Comentaría el Procurador Alejandro Ordóñez que “Colombia va por un despeñadero moral y ético” y advertía “que si no se corrige el rumbo el país será inviable” (entrevista con Yamid Amat en El Tiempo, 7 de noviembre de 2010), con motivo del espeluznante caso de violación de Yeny Torres y sus dos hermanos, en Arauca.
Mirando las vergonzosas noticias con motivo de las balas perdidas, me pregunto si el Dr. Ordóñez no tendrá razón en sus pronunciamientos cuando hace un llamado de atención a la sociedad colombiana.
“El país está enfermo, la violación de la niña y sus dos hermanos en Arauca es una prueba de la grave crisis que hay en nuestra sociedad, con una ausencia absoluta de principios y de valores”, diría en la citada entrevista.
La sociedad colombiana se encuentra enferma porque decidió convivir de manera benévola con el delito, aceptando los antivalores que generaron el narcotráfico y todas las ramificaciones de los grupos insurgentes armados como normales.
Y, desde entonces, Colombia está enferma. Se aceptaron fenómenos tales como los de DMG o el lavado de dinero en algunos equipos de fútbol e inclusive el dinero fácil sirvió para la creación de empresas fachadas. También se permitió la convivencia entre la clase política y el narcotráfico. Y la absolución de quien sabemos por un solo votico.
Nos enfrentamos ante el peor enemigo de cualquier sistema democrático. De cualquier sociedad. Nos enfrentamos ante un enemigo silencioso e invisible que se la carcome lentamente. La carencia de principios y de valores en una sociedad es el peor enemigo de todos los enemigos.
No en vano el mayor rating de una novela en los últimos tiempos corresponde al Cartel de los Sapos. Si eso sucede es porque la sociedad se ve reflejada no sólo con el comportamiento, sino con su realidad.
En medio de la desazón producida por el asesinato de dos estudiantes de la Universidad de los Andes, me fui a ver la película El Paseo, de Dago García, donde nos muestra y nos enseña al colombiano bueno y otra serie de valores típicos de una sociedad como el de la familia y la presencia de Dios.
La sociedad colombiana prefirió no solamente convivir con el delito, sino aferrarse a lo material en vez de buscar la riqueza espiritual, como bien lo comenta el hermano Ramayá, en El Paseo.
Puntilla. Una sociedad que permite todo lo que se está permitiendo es una sociedad que se encuentra enferma.
Enero 18 de 2011


¿Por qué está la sociedad enferma? ¿No creen que tiene indigestión de dignidad y de derechos humanos, es decir, de liberalismo, faltándole una dosis de humildad y de deberes? Hace seis mil años alguien insinuó: “seréis como dioses”. Entonces, el hombre creyó y cayó imaginándose autosuficiente. Se amó tanto a sí mismo hasta el desprecio de Dios, construyó sus propios principios y sus propias leyes caprichosas que cambian al ritmo de intereses particulares. ¿Entonces, cuáles son los principios estables en cualquier democracia en donde el pueblo “soberano”, “soberano pendejo”, siempre es manipulado por camarillas legisladoras complacientes del poder oscuro internacional?
Este es el articulo típico de aquellos que sostienen que la violencia en Colombia es de origen patologico, osea nos es inherente, no es propio padecerla, simple y llanamente por que somos colombianos. Explicar de este modo la violencia es limitarla a una visión de la misma en la cual, los “síntomas” son evidentes: “Colombia va por un despeñadero moral y ético” Las “causas” de tal enfermedad son risibles “La carencia de principios y de valores en una sociedad es el peor enemigo de todos los enemigos.” entonces la “cura” a tal patología seria; “tomarse una pastilla de misa a diario, apagar las novelas y encomendarse a Dios y esperar que de su santa voluntad nos aleje la violencia” …. Poco realista, y en mi opinión, ademas su visión decadentista de la sociedad es tanto mas vieja de lo que usted cree, no ahí nada nuevo aquí, solo el afán de un Reaccionario, que busca instaurar un orden de ideas del pasado idealizado; con “mejores valores” con un “orden familiar” con una “etica cristiana” y una “moral intachables” …..Gracias pero prefiero mirar mi tiempo e instar al ser humano a reconocer que es capaz de cambiar su tiempo, su comunidad y su historia, sin recurrir a los “super poderes de una deidad” sin estar sometido a los dictamenes de un “libro” y abrir los aojos a la realidad, no a esconderlos bajo la demagogia del discurso moralista, como usted lo hace.
El anterior comentarista es la muestra fehaciente de quien de siente más que Dios, el problema es que la idolización es hecha por el mismo, me imagino que la hace sentado en el baño satisfaciendo las necesidades de un simple mortal pensando en el epitafio a colocar en su tumba