martes 21 mayo 2013 

LOS INCIDENTES EN TORIBÍO Y LA CONSTITUCIÓN DEL 91

julio 18, 2012 por  
Escrito en La(s) Categoria(s) Eduardo Mackenzie, General, Opinión

Los incidentes en Toribío y la crisis de la Constitución de 1991

Eduardo Mackenzie

Por Eduardo Mackenzie

18 de julio de 2012

La indignación popular no puede quedarse a nivel de las redes sociales. La ciudadanía debería seguir el ejemplo de los habitantes de Popayán: salir a las calles de todas las ciudades para demostrar su repudio masivo, claro y absoluto contra lo que está ocurriendo en el Cauca: una pretendida “guardia indígena” de la etnia nasa, integrada por un centenar de hombres y mujeres encapuchados y armados de garrotes y sofisticados equipos de comunicación, está logrando “despejar” por la fuerza, y con gran ruido y espectáculo, a pesar de las gesticulaciones contrarias del Gobierno de Juan Manuel Santos, ciertos corredores estratégicos para la narcoguerrilla.

Utilizando el pretexto falacioso de que esas comarcas deben ser “liberadas de guerrilleros y soldados”, como si esos contrincantes fueran de legitimidad equivalente, los indígenas incurrieron el martes pasado en una alevosa y masiva asonada que pudo haber terminado en un baño de sangre.

Los violentos encubiertos cercaron, ultrajaron y expulsaron a empujones al puñado de militares que custodiaban las antenas de telecomunicación civil del municipio de Toribío, en el Alto de Berlín (Cauca). Llorando de cólera, el sargento Rodrigo García, tras ser desalojado por la turba, dijo: “Esta es una humillación; esto no se le hace a un colombiano”.

Sin hacer uso de sus armas contra los disfrazados civiles, los soldados soportaron con estoicismo la sorpresiva provocación: no reaccionaron aunque fueron insultados, golpeados y arrastrados por tierra. Associated Press informó que, además, los indígenas escupieron a los soldados, les quemaron la comida e incendiaron el bosque donde ellos solían ir a tomar agua. En otras palabras: los anónimos y bien organizados asaltantes, respaldados por fotógrafos y camarógrafos aguerridos, buscaban una confrontación sangrienta con los aislados militares para desencadenar probablemente una nueva campaña internacional de desprestigio contra Colombia.

Gracias a la sangre fría y al sentido patriótico de los soldados esa tragedia no ocurrió. Sin embargo, el golpe militar, psicológico y moral infligido a las Fuerzas Armadas, y al país en general, fue lo suficientemente explícito como para no poder descartar que en el futuro ello arroje consecuencias graves. Es obvio que los agresores, detrás de los cuales se perfilan muy claramente las Farc, sintiéndose imbatibles, ampliarán sus andanadas. ¿Qué ocurrirá entonces?

Los miembros de la “guardia indígena” actuaron como terroristas de nuevo tipo, capaces de paralizar y expulsar, provisoriamente, avanzadas de la fuerza pública tomadas por sorpresa y débilmente encuadradas. A punta de emboscadas, minas antipersona y obuses contra la población civil, las Farc no habían logrado tal cosa durante décadas. Ahora lo está logrando bajo la apariencia de una “movilización de masas”. Es decir ante las variantes destructivas que el Gobierno colombiano jamás ha querido estudiar.

Indígenas caucanos agreden salvajemente a militares colombianos que protegían un centro de comunicaciones

Dispuesta a hacer del Cauca un bastión con salida hacia Ecuador, la guerrilla quiere que la fuerza pública colombiana huya para apoderarse del norte del departamento. Unos días antes, en esa misma región, otro grupo de indígenas destruyó las trincheras que la policía nacional había construido en varios puntos de Toribío para ripostar ante los frecuentes asaltos de los narco-guerrilleros. El general Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza de Tarea Apolo, declaró que mientras los indígenas maltrataban a los militares en el Alto de Berlín, la guerrilla hostigaba a las tropas en el mismo sitio. “Es un trabajo conjunto para sacarnos de las áreas donde se han bloqueado corredores del narcotráfico”, subrayó.

El contexto de la asonada del Alto de Berlín es, en efecto, explosivo. Grupos indígenas se apoderaron días antes de las tres bombas que portaba el avión de combate Supertucano abatido probablemente por las Farc en mismo día en que el presidente Santos estaba en la región tratando de dialogar con los indígenas. Estos no quisieron escucharlo aunque proclamaron que sus intenciones eran “pacíficas” y que expulsarían también a las Farc. Pero no lo hicieron. Lo que hicieron fue embestir miserablemente contra los soldados. Sabían que las Farc dispararían sin piedad contra los indígenas si ellos se atrevían a tocar un pelo de los facinerosos.

La movilización indígena excede el marco del Cauca. Al momento de escribir estas líneas, en el vecino Putumayo, dos mil activistas de otras etnias marchan hacia Mocoa, la capital del departamento, para exigir “soluciones al conflicto”. La misma Bogotá ha sido amenazada: anuncian que el próximo 20 de julio ocho mil indígenas armados de trancas y macanas tratarán de tomarse el ministerio de Defensa para exigir (el lenguaje es idéntico), “soluciones al problema de la guerra”.

¿Cuál guerra? ¿La que le hacen las Farc a la sociedad y al Estado colombiano? ¿La que le hacen las Farc a las comunidades indígenas que no se alinean a ellas? Si ese fuera el enfoque, no se entiende por qué Feliciano Valencia, el jefe de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), quiere desmantelar los cuarteles que protegen  las comunidades indígenas y  los pueblos, como lo prueban los angustiados llamados de los habitantes de Toribío contra el retiro de la fuerza pública.

Nadie debe olvidar que la víspera del desencadenamiento de estos incidentes los jefes de la triste operación, entre quienes se destaca Feliciano Valencia, se reunieron en privado, durante varias horas,  en Miranda, con el ex juez español Baltasar Garzón, quien había sido designado por el presidente Juan Manuel Santos como interlocutor ante esas comunidades. El sulfuroso ex juez reconoce que había discutido con ellos acerca de la “desmilitarización de los territorios indígenas”. Baltasar Garzón admitió igualmente que desde hacía “varias semanas” él estaba “trabajando” con individuos como FelicianoValencia quien reitera que lo que él busca es, como dicen las Farc, “abrir caminos para una salida política al conflicto armado”.

El presidente Santos repudio la expulsión de los militares pero no ha tomado acciones claras y no ha explicado por qué el fanático Baltasar Garzón sigue entrometido en temas que tienen que ver con la seguridad del país.

La crisis en el Cauca es forzosamente el resultado de la política negligente del gobierno de Santos en materia de orden público. ¿Cómo es posible que los servicios del Estado no hayan descubierto que las Farc estaban planeando semejante golpe por la vía de la supuesta “movilización indígena”?

Lo del Cauca confirma un hecho: el Gobierno es incapaz de prever los golpes que la subversión prepara. Es un gobierno ciego que no investiga, que no anticipa, que no estudia las amenazas contra la seguridad nacional pues vive en la estratosfera del angelismo progresista.

Colombia se quedó sin servicios de inteligencia pues dejó que le destruyeran los instrumentaos jurídicos e institucionales para adelantar esa labor esencial y ahora tiene que sufrir estos descalabros. Las Farc saben que, en esta coyuntura, pueden hacer lo que quieran y están mostrando creatividad y audacia. Sabiendo que judicialmente nadie los inquieta, los compañeros de ruta se disponen, por su parte, a participar en el saqueo de Colombia.

Tras el sangriento atentado de las Farc en Bogotá, el 15 de mayo pasado, contra el ex ministro y periodista Fernando Londoño Hoyos, llega lo del Alto de Berlín. Fueron dos acciones de diferente naturaleza, es cierto, pero igualmente desestabilizadoras de la seguridad y de las instituciones.

La peor humillación que ha sufrido el Ejército y el Estado colombiano es, por otra parte, un fuerte llamado de atención sobre el carácter perverso de ciertos artículos de la Constitución de 1991. Los aspectos feudales que ésta contiene se revirtieron contra la democracia. Estamos ante una constitución desueta y peligrosa cuyas debilidades son conocidas por la subversión mejor que la clase política. La feudalidad indígena de los artículos 246 y 330, que tanto sedujeron a los juristas, muestra ahora su verdadero rostro.

El universalismo del derecho constitucional moderno fue lamentablemente suplantado entre nosotros por un enfoque particularista en el que, tras reconocer la “diversidad étnica de la nación colombiana”, se pasa a una lógica racista bien pensante basada en la diferencia, en la que los llamados “pueblos indígenas” y los “grupos étnicos” serían una excepción: sectores de la sociedad que no harían parte de la “identidad nacional” de que habla el artículo 72, no por un pretendido atraso sino por ser otro.

De allí la actitud condescendiente frente a los excesos de la “justicia indígena” y la permisividad resignada ante a la creación de liderazgos brutales y clandestinos que terminan agobiando las mismas comunidades que dicen representar, como lo denuncia la líder indígena Ana Secué (1), y sin que el Estado logre impartir orden y justicia real. La dinámica antinacional emprendida por grupos como el que dirige Feliciano Valencia muestra la deriva que las Farc han sabido capitalizar.

Al no reaccionar de manera eficaz contra eso, las asociaciones de jefes y de comunidades indígenas han mostrado que le fallaron al país y que no fueron capaces de estar a la altura de una Constitución que pretendía proteger sus intereses.

(1) Ver la entrevista realizada por Jorge Iván Posada, El Colombiano, Medellín, 17 de julio de 2012.

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Comentarios

9 Comentarios para “LOS INCIDENTES EN TORIBÍO Y LA CONSTITUCIÓN DEL 91”
  1. rodrigo restrepo dice:

    Acá en Colombia todo el que sea de izquierda puede hacer lo que venga en gana. Los neocomunistas del siglo XXI resolvieron, ahora, manipular a los indígenas pues la clase trabajadora, hoy por hoy concientizados de la falsedad del postulado “dictadura del proletariado, no les comen cuento. No se necesita ser un experto, en estos temas, para concluir que por la boca de dirigentes indígenas habla esa peste conocida como las farc El cuentecito ese de que completamente desarmados, los indígenas, han plantado a la guerrilla no convence; Es que ciertos indígenas, en realidad de verdad, son verdaderos “muñecos de las farc” quien haciendo el papel de ventrílocuo pone, en boca de sus dirigentes lo que ellos desean esto es: apoderarse de la región del Cauca. Con la misma lógica de los indígenas cualquier ciudadano colombiano puede solicitar que levanten cuarteles del ejército o estaciones de policía por el peligro de sus cercanías a su hábitat. Ya se está volviendo reiterativo, en algunos noticieros, dar la noticia con sesgo esto es mostrando que los daños colaterales del enfrentamiento con la guerrilla provienen del gobierno no de las pestes a quienes el gobierno tiene la obligación de combatir. Con esa lógica se puede ver de parte de quien están: Tenemos pues, otro frente comunista indígena con licencia para hacer cuanto le venga en gana pues ,el gobierno no toma medidas conducente a ponerles en cintura .A ciertos indígenas les tiene sin cuidado la suerte del resto de los colombianos, para ellos no existe dolor de patria, lo importante, su hábitat con sus “ricos sembrados” y quieren o mejor, transmiten lo que las pestes de las farc les dictan esto es que el gobierno sacrifique el todo por la parte y le haga entrega, como primera cuota, de la región caucana.

  2. Taly dice:

    Rodrigo : Ponerlos en cintura? por favor!!! no seamos ingenuos, toda esa basura, estan en el mismo saco.

  3. jairo dice:

    Eduardo, estamos asistiendo a la mayor embestida , programada y coordinada por los Comunistas de toda pelambre. Europeos y latinos.
    En coordinación con teodora de bolivar , foro de sao paulo , el exjuez garzon y Ongs afectas a los narcobandoleros de las farc. Apoyadas por organizaciones y personas en Colombia.

    Los indígenas, perezosos y mantenidos como siempre, pretenden imponerse por encima de la constitución y expulsar a la autoridad legítimamente constituida.
    eso no es de ahora, sino de al menos 5 décadas. Ahora en contubernio con los apátridas conocidos como “colombianos y colombianas por las farc”. pretenden humillar y doblegar al Estado.
    El ataque brutal,humillante y en montonera , contra quienes hacen soberanía no tiene nombre.De ser otro, tipo de Ejercito, los hubieran podido asesinar, por agresión,asonada,secuestro y sedición.
    Toda esa parafernalia, esta instrumentada desde el chavismo y sus sobachaquetas.
    La apátrida Teodora de bolivar, asi lo manifesto el 28/06/12. En que, dice que extranjeros como ella, van a sacar la autoridad del Cauca. Todo extranjero, que venga a imponernos sus torcidas ideas y a mancillar nuestra independencia tiene que ser juzgado y luego expulsado de por vida. ver enlace.

    http://www.elespectador.com/noticias/paz/articulo-356107-caravana-humanitaria-pide-desmonte-de-base-militar-el-cauca

    Por otro lado, coinciden el foro de sao paulo – versión Caracas el 4-07/12.
    en donde integrantes de las farc , reparten la nefasta y diabólica, biografía del genocida tirofijo. comparable con los asesinos Mao , stalin , lenin, pol pot y otras pavorosas bestias , sedientas de poder y sangre.
    allí por supuesto, estaba de nuevo el estandarte de los bandidos teodora de bolivar, alentando a su nuevo apéndice marcha patriótica – reunión de los mismos facinerosos en otra organización. De la cual, ya se sabia en los computadores de los forajidos reyes, jojoy y Cano entre otros.
    ver enlaces.
    http://www.marchapatriotica.org/index.php?option=com_content&view=article&id=635:piedad-cordoba-desde-el-xviii-foro-de-sao-paulo&catid=37:en-la-marcha&Itemid=94
    http://www.telesurtv.net/articulos/2012/07/04/analizaran-situacion-politica-lationamericana-y-caribena-en-foro-de-sao-paulo-3408.html/

    Por eso, el país debe estar alerta; porque el comunismo, nos quiere comer vivos. Por todos, los medios y combinación de luchas, van por el mismo objetivo, someter a Colombia al pozo ruinoso del comunismo.

    Colombia es la joya de la corona y la última barrera para estos bandidos.Se habla, de panfletos entre estos indígenas caucanos, que piden la independencia del departamento. Una vez, lo divulguen , los primeros en reconocerlos son el trío miseria, Chavez, Correa y Morales. Ojo pues.

    Por eso; en un coctel sumamente toxico se encuentran :Indios zánganos, agresivos y por encima de la ley, Ongs nacionales y extranjeras afectas a los narcoforajidos, telesur, chavismo, foro de sao paulo, teodora y su combo, periodistas y medios de comunicación colombianos afines, extranjeros metiches y colaboradores con las farc y un gobierno débil , timorato y elevado en las flores , regalos y lisonjas, falsas de los enemigos de Colombia. no ve ó no quiere ver; que desean devorar el país a dentelladas.

    naveguen y comprueben , que no es calumnia,mentira,pesadilla, fábula , mito ó leyenda urbana. Es la dura realidad de nuestra patria.

  4. Arturo Dìaz Calderòn dice:

    El gobierno debe entender que los indios tambièn pertenecen a la guerrilla. Son socios de la guerrilla en el negocio de la droga. La indiamenta siembra maarihuana y amamopa, trabajan como raspachines y comen en el mismo plato. Los indios aparecen ante las càmaras con unos palos o bastones, pero se sabe que las armas las guardan en el monte con sus uniformes de guerrilleros. Asaltan, matan soldados , policiìa y civiles, destruyen y vuelven a sus guaridas a cambiar su atuendo. Y son tan cìnicos estos servidores de la guerrilla, que exigen la ayuda gubernamental. Son traidores a la patria. Hay pruebas de sobra de que tambièn son terroristas. No les coman màs cuento. Tambièn deben ser exterminados.

  5. Arturo Dìaz Calderòn dice:

    Si el gobierno no pide la ayuda militar de los paìses amigos, tales como U.S:A. ,Francia, Alemania, España o Inglaterra, nuestros territorios seràn destruìdos por la guerrilla. Porquè, porque tienen la gran ventaja de que el Ejèrcito no los persigue, no los mata.Cuàntos años màs tendremos que vivier en esta guerra absurda, estùpida que sòlo produce gastos de los dineros que se necesitan para la inversiòn social. Necesitamos 10 mil Marines, 100 helicotpteros artillados y 10 aviones fantasmas y adiòs guerrilla. Pero al parecer no existe la voluntad de parte de los dueños del paìs, de que ello ocurra.

  6. Arturo Dìaz Calderòn dice:

    Los intereses creados, los negociantes de la guerra, los que le venden a la guerrilla uniformes, medicamentos, botas y armamento, ponen el grito en el cielo diciendo los muy estùpidos, que ello equivale a una invasiòn. Que cìnicos. Y lo grave es que el gobierno les hace caso. Pobre paìs. Soldados y policiàs , campesinos muriendo cada dìa, niños reclutados, destrucciòn del medio ambiente y de poblaciones que sufren lo indecible. Se mueve el negocio de las funerarias ante tanta mortandad.

  7. rodrigo restrepo dice:

    La constituyente del 91 o más bien prostituyente? sirvió de peón de estribo para que llegasen a las cortes personajes no llenos de sabiduría en el campo jurídico llegaron personajes, con claros tintes políticos algunos e ellos afectos a las izquierdas aquellos que miran con simpatía a las peores pestes que infectan el territorio colombiano. Las sabias providencias que de esos cuerpos emanaban hoy son pálidos reflejos de ellas; Sus providencias sesgadas, aquellas donde se da credibilidad a siniestros personajes que movidos por razones de tipo personal esto es buscando rebaja de penas y de contera, desfogando sus odios en contra de personas que en razón del cumplimiento del deber, les combaten o los pusieron a disposición de autoridades judiciales nacionales o extranjeras que les requerían; En razón de ellas, se repite, lanzan cargos a diestra y siniestra cargos que tienen no solo la rara cualidad de abrir investigaciones y que yendo más lejos, sirven para proferir condenas no así, cuando los cargos se lanzan a políticos afectos a las peores pestes que viene sufriendo el país desde hace más de cincuenta años. Valdría la pena averiguar, cuáles son sus apetencias y cuales sus odios, cuáles sus silencios cómplices frente a actuaciones poco jurídicas del gobierno, cuales sus actuaciones en la vida civil esto es, su cercanías a personajes siniestros de quienes reciben dadivas valga decir zapatos, relojes y paseos al parecer con whisky y féminas incorporadas. Estamos, hoy por hoy, viendo el coletazo de la constituyente del 91 un verdadero salpicón donde metieron la mano, a través de sus abogados ,los grupos terroristas pues se ha dicho, una y otra vez, que muchos de los artículos de de la constitución del 91 fueron redactados por ellos En cuanto al M19 es de resaltar la labor realizada por el señor Gaviria quien sirvió de defensor de oficio cuando un juez, de orden público, deslindando la figura del delito político quiso juzgar al m19 por conductas terroristas no cobijadas en el indulto de la ley 77 de l989. El Dr. Gaviria arrodilló la majestad de la república e impulso y llevo a feliz término una constitución aupada por los violentos y que le abrió las puertas a la extrema izquierda para que, entronizados en la rama judicial, combatiesen al ejercito este es, precisamente, el coletazo que estamos sufriendo.

  8. rodrigo restrepo dice:

    La constitución del 91 fue el caballo de troya entronizado en colombia pues, a traves de ella llegaron, al interior de gobierno los izquierdistas afectos a las peores pestes que ha sufrido Colombia, a ocupar cargos publicos y a desmontar la juridicidad que imperaba en el pais.En otras palabras, lo que no han podido hacer las pestes de las farc desde afuera en mas de cincuenta años de su criminal accionar lo están logrando sus aliados al interior del gobiern;Le están desmantelando a traves de las altas cortes que con sus providencias muestran, a las claras, de que lado están.

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