CÁRCELES Y TESTIGOS: REALIDAD SOMBRÍA
agosto 26, 2012 por Ricardo Puentes Melo
Escrito en La(s) Categoria(s) General, Opinión, Pedro Rojas G.
Cárceles y testigos: realidad sombría
Por Pedro Javier Rojas Guevara
Agosto 26 de 2012
Después de robar todas sus pertenencias, incluida la ropa y zapatos y quedar a merced de delincuentes de todas las raleas, un oficial del Ejército Nacional recibe de esta manera la “bienvenida” y posteriormente escucha una orden tajante y seca: “preséntesele al cacique del patio”, el preso más caracterizado y maloso, quien decide a que celda va cada interno; así mismo, controla el consumo y distribución de drogas ilícitas y licor, existe en las cárceles del país uno exclusivo conocido como “chamber”, el precio de una botella oscila entre 70 y 100 mil pesos. También éste personaje cobra un “peaje” por entrar al patio y al pasillo, y por supuesto por tener derecho a una celda y el valor depende de la importancia del interno, puede costar 30 mil o hasta un millón de pesos. Esta no es una historia de telenovela, es una realidad que se vive en el interior de las prisiones comunes en Colombia, a donde llegan integrantes de la Fuerza Pública, muchos sindicados o condenados arbitrariamente, por esa misma justicia tan desprestigiada hoy día con el horroroso caso del ex diputado Sigifredo López, doblemente secuestrado, primero por las FARC y después por la misma Fiscalía, ¡qué desvergüenza ¡
En efecto, es un completo infierno para un soldado o policía llegar a un centro carcelario en Colombia; aparte del hacinamiento que se constituye en el principal problema del sistema penitenciario en la actualidad, puede ser víctima de los peores vejámenes y humillaciones. Precisamente por su estatus degradado como representante de la autoridad, es visto con mirada de retaliación y venganza por la mayoría de los presos, y por ende, todo ese ambiente enrarecido y oscuro afecta seriamente la salud de éstos hombres caídos en desgracia, con enfermedades que van desde derrames cerebrales e infartos hasta depresiones profundas que desencadenan en problemas mentales; todo como consecuencia de la impotencia y desmoralización que produce la pérdida de la libertad, y si es producto de un vil montaje tan de costumbre por éstos días en Colombia, el proceso de deterioro moral y físico se acelera de manera implacable.
Entretanto, el país no terminaba de asombrarse con el error judicial cometido contra un político ex secuestrado y ya se abría otro acápite de la Justicia; esta vez, un general retirado de la policía colombiana aceptó cargos por vínculos con grupos armados al margen de la ley ante una Corte Federal en los Estados Unidos. Pero quienes lo acusan? Amargamente sus mismos compañeros de institución, hoy en día narcos confesos que años atrás decidieron colaborar con el “Tío Sam”, y por supuesto, los “imponderables” testigos estrella de nuestro débil y errático aparato judicial; los alguna vez temidos y “respetados” jefes paramilitares extraditados por el gobierno anterior, quienes en su afán por redimir sus penas, salpican con temerarias acusaciones a culpables e inocentes, sin hacer ninguna distinción. Su única pretensión es obtener a cualquier precio beneficios jurídicos para ellos y protección para sus familias. La mayoría de sus acusaciones son falsedades, sin embargo, también dicen verdades pero a medias y generalmente acomodadas a sus pretensiones judiciales.
No obstante, ante este panorama desalentador no todo es negativo, existen apóstoles anónimos, hombres y mujeres que han dedicado su vida al servicio de la comunidad carcelaria en Colombia. Con la enseñanza de la palabra, arma infalible para conocer al señor Jesucristo y transformar vidas en fe; éstos “arcángeles” en la tierra, transmiten a los internos el alimento vital para soportar los rigores de la soledad, la desesperanza, el miedo a perder sus familias y todas las vicisitudes que rodean la vida de un preso en el país. Ojalá éstas palabras que conforman el juramento a la bandera, aquella que todos los hombres de la Fuerza Pública juraron defender, incluso hasta la misma muerte, cobren hoy especial vigencia, : “ y no abandonar a vuestros jefes, compañeros y subalternos en acción de guerra, ni en ninguna otra ocasión”. ! SI JURO¡

TENGO UN CASO PERSONAL MIESPOSO FUNCIONARIO ACTIVO DEL DESAPARECIDO DAS SE ENCUENTRA DETENIDO EN UN PATIO COMUN Y CORRIENTE (PARA TODO TIPO DE PERSONAS) DE UNA CARCEL DE COLOMBIA, AUNQUE HEMOS HABLADO CON EL DIRECTOR DE LA REGION NOS DICE QUE ESO NO LE COMPTENE A EL SINO QUE ESAS VUELTAS SON CON BOGOTA Y QUE EL NO PUEDE HACER NADA, SE ENCUENTRA EN CONSTRANTE PELIGRO YA QUE LO TIENEN DURMIENDO EN PASILLO POR QUE ES TANTO EL ASINAMIENTO QUE NO HAY CELDAS PARA EL, TRISTEMENTE SE ENCUENTRA CON UN PRESO QUE EL MISMO INVESTIGO, JUDICIALIZO Y CAPTURO EN UN OPERATIVO REALIZANDO UN SECUESTRO A PERSONAS, A MI ESPOSO NO SE LE HA RESPETADO LA CONDICION DE FUNCIONARIO ES OBJETO DE HUMILLACION, DE AMENAZAS POR PARTE DE ESTOS INTERNOS PORQUE YA TIENEN CONOCIMIENTO DE QUE EL ES FUNCIONARIO YA QUE ESTOS SECUESTRADORES LO HICIERON PUBLICO ANTE LOS DEMAS REOS.
LA JUSTICIA COGEA PERO LLEGA. YA VEREMOS A “la buitrago” PRESENTANDOSE A LA cacique DEL PATIO. ESTA CANALLA NO CREO QUE PUEDA DESCANSAR TRANQUILA NI UN SOLO DIA POR EL RESTO DE SU MISERABLE VIDA.
Ángela María Buitrago es gran amiga de Ramiro Bejarano; Oscuro personaje que realizo CHUZADAS y SEGUIMIENTOS ilegales a varios personajes de la vida nacional.
“Mauricio Vargas reconoce como debió neutralizar un agente enviado por Bejarano para tratar de indagar sobre quiénes publicaron una nota periodística que describía como Ernesto Samper Pizano si había recibido dineros del Cártel de Cali y el mismo los transportó manualmente; cuenta que inmediatamente llamó a Juan Fernando Cristo y le exigió que dejaran de espiarlos y le reclama por qué a la hora de la impresión les habían enviados agentes a atemorizarlos ”
http://colombiaopina.wordpress.com/2011/09/10/chuzadas-olvidadas/